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Planificación6 min de lectura

Menú semanal para niños: cómo planificarlo sin cocinar dos menús

Un menú semanal para niños funciona mejor cuando es el de toda la familia. Cómo partir de los platos que ya aceptan, presentar lo nuevo sin peleas, encajar las cenas con el comedor escolar y dejar que ellos elijan, con un ejemplo de semana.

Dibujo a lápiz de un plato infantil con tres compartimentos, macarrones, guisantes y palitos de zanahoria, junto a la hoja del menú de la semana con dos cenas marcadas con una estrella.

Cuando hay niños en casa, el consejo habitual es hacerles un menú aparte: lo que «sí comen» para ellos y la comida de verdad para los adultos. Es la forma más rápida de cocinar dos veces cada noche. Un menú semanal para niños funciona mejor como el menú de toda la familia: parte de los platos que ya aceptan, añade lo nuevo de uno en uno junto a algo conocido, planifica las cenas a partir de lo que comen en el colegio y deja que cada niño elija un plato a la semana.

No hace falta que coman de todo esta semana ni que el plan sea perfecto. Hace falta que la semana en conjunto sea variada, que nadie cocine un segundo menú a las nueve de la noche y que los niños sepan qué hay de cena antes de preguntarlo por cuarta vez.

Un solo menú para toda la casa

La Asociación Española de Pediatría lo resume en su guía para familias «Mi niño no come»: el menú se puede adaptar de forma razonable a los gustos de los niños, pero si un niño no quiere probar un alimento, no hace falta cambiárselo por otra cosa. Adaptar no es duplicar.

En la práctica, eso significa elegir platos que funcionen para todos con pequeños ajustes: la salsa picante aparte, la ensalada sin aliñar en un cuenco, el pescado en trozos para el pequeño. Si un plato solo funciona para los adultos, guárdalo para cuando ellos cenen fuera.

Parte de los platos que ya comen

Apunta los platos que tus hijos comen sin discutir, aunque la lista parezca corta: macarrones con tomate, tortilla de patata, croquetas, lentejas con arroz, merluza rebozada. Esa lista es la base de la semana, igual que en la rutina para planificar el menú semanal en familia, y elegir de ella es mucho más rápido que buscar recetas «para niños».

Fíjate también en el formato: hay niños que rechazan la crema de verduras y se comen las mismas verduras en tortilla. Apunta las dos versiones; para el plan, son dos platos distintos.

Lo nuevo, de uno en uno y al lado de algo conocido

Un plato nuevo por semana es suficiente. Ponlo el día con más calma y acompáñalo de algo que ya comen: el pescado que no conocen, con las patatas de siempre. Si lo rechazan, no pasa nada. Vuelve a planificarlo dentro de unas semanas, quizá preparado de otra forma.

La AEP recuerda que no hace falta «comer de todo» desde los dos años: basta con que tomen algún alimento de cada grupo, e ir añadiendo poco a poco alimentos nuevos. Por eso conviene mirar la semana entera, no cada plato: una cena floja el miércoles no estropea nada si el resto de la semana tiene legumbres, pescado, fruta y verdura.

Planifica la cena a partir del comedor

Si tus hijos comen en el colegio, la mitad del trabajo ya está hecha. La Ley 17/2011 de seguridad alimentaria y nutrición (artículo 40.4) obliga a los centros a dar a las familias la programación mensual de los menús y a orientarlas para que la cena sea complementaria con la comida del mediodía.

Úsala al planificar. Si al mediodía hay legumbres, por la noche toca pescado o huevo con verdura; si hay pasta, una cena más ligera con proteína; si hay pescado, la cena puede ser la pizza casera que llevan toda la semana pidiendo.

Un ejemplo de semana con comedor escolar

Una familia con dos niños que comen en el colegio de lunes a viernes. Los fines de semana se planifican las dos comidas.

Menú semanal con comedor escolar: la cena completa lo que comen al mediodía.

Día Comida Cena
Lunes Comedor: lentejas con arroz Merluza al horno con patatas
Martes Comedor: pollo asado con ensalada Crema de calabacín y tortilla francesa
Miércoles Comedor: macarrones con tomate Salmón a la plancha con judías verdes
Jueves Comedor: merluza en salsa Pizza casera con verduras (la eligen ellos)
Viernes Comedor: alubias estofadas Hamburguesas caseras con ensalada
Sábado Paella de verduras Improvisar con lo que quede
Domingo Albóndigas con arroz (la eligen ellos) Garbanzos salteados con espinacas

Fíjate en lo que no hay: ningún menú paralelo para los niños, ningún día con el mismo grupo de alimentos en la comida y en la cena, y solo un plato nuevo, el salmón del miércoles, al lado de unas judías que ya conocen.

Deja que elijan un plato a la semana

Una cena que han elegido ellos es una cena que ya han aceptado. Dale a cada uno una cena a la semana, elegida de la lista de platos de casa y no de cualquier cosa que se les ocurra. Con dos hijos, son dos cenas de siete resueltas sin discusión.

Qué conviene dejar fuera

  • Un menú infantil aparte. Duplica el trabajo y les enseña que hay otra opción si protestan.
  • Tres platos nuevos la misma semana. Si los rechazan todos, la semana se convierte en una negociación.
  • El postre como premio. Convierte el resto del plato en un trámite que hay que superar.

Tú decides el menú; ellos, cuánto comen

La AEP lo dice así: los padres se encargan de que los alimentos sean variados y nutritivos, pero la cantidad siempre la deciden los niños. Un buen menú semanal para niños no consigue que se lo coman todo. Consigue que la variedad ya esté decidida antes de sentarse a la mesa, para que la cena deje de ser una negociación diaria.

Hacerlo con Wenu

Wenu sirve para esta rutina, aunque no te va a sugerir recetas infantiles: planifica con los platos que ya cocináis. Tus Recetas guardan esos platos con sus ingredientes y su categoría, así que filtrar las legumbres o el pescado para repartirlos por la semana es inmediato, y puedes ordenarlos por los que hace más tiempo que no planificáis. Cada comida admite entrante, principal y guarnición: el plato nuevo de principal, la guarnición de siempre al lado. Libre es gratis: la casa es de su dueño, guarda hasta 50 platos y le manda el menú de la semana por correo.

Si los niños comen en el comedor, con Pro activas la comida solo el sábado y el domingo; en Libre, marca las de entre semana como «Comemos fuera». Pro también deja que todos en casa vean y cambien el mismo menú al momento, llena sola la lista de la compra con los ingredientes de lo planificado, e Ideas te enseña los platos que nunca habéis planificado: el nuevo que llevas tres semanas aplazando.

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